Artemis II completó su regreso a la Tierra con un amerizaje exitoso en el Pacífico

- Los cuatro astronautas de la cápsula Orión amerizaron a menos de 100 kilómetros de la costa de California tras superar el reingreso atmosférico, la etapa más crítica del viaje, en la que la nave alcanzó velocidades récord de casi 40.000 kilómetros por hora.
La misión Artemis II cerró su ciclo con un amerizaje exitoso en el océano Pacífico, marcando un hito en la historia de la exploración espacial. Los cuatro tripulantes de la cápsula Orión se convirtieron en los seres humanos que más rápido viajaron en la historia, al rozar los 40.000 kilómetros por hora durante la fase de reingreso a la atmósfera terrestre. El impacto en el agua fue recibido con el tradicional festejo del «Splashdown» en el centro de control de la NASA.
El momento más crítico del regreso fue el reingreso atmosférico, donde la fricción extrema generó una envoltura de fuego alrededor de la nave. Durante esos minutos, la supervivencia de la tripulación dependió exclusivamente del escudo térmico de la cápsula, ya que no existen sistemas de escape activos en esa fase del descenso. A ello se sumó un apagón de comunicaciones de aproximadamente seis minutos, previsto por la agencia, que mantuvo en máxima tensión al equipo en Tierra.
Orion's main parachute has deployed. The spacecraft has a system of 11 chutes that will slow it down from around 300 mph to 20 mph for splashdown.
— NASA (@NASA) April 11, 2026
Get more updates on the Artemis II blog: https://t.co/7gicm7DWBt pic.twitter.com/ReXHTfkFld
La readaptación al planeta, el nuevo desafío para los astronautas
Superado el reingreso, la cápsula desaceleró progresivamente mediante paracaídas, reduciendo su velocidad de 40.000 a unos 480 kilómetros por hora hasta concretar el descenso. Equipos de rescate interceptaron la nave de inmediato y trasladaron a los astronautas hacia el buque USS John P. Murtha, donde comenzó la evaluación médica inicial. Allí, especialistas monitorean síntomas como mareos, vértigo y alteraciones en la presión arterial, consecuencias habituales tras la exposición prolongada a la microgravedad.
Según la NASA, los efectos del espacio en el organismo humano incluyen debilitamiento muscular, pérdida de densidad ósea, redistribución de fluidos y mayor vulnerabilidad a infecciones, además de posibles problemas de visión. Para mitigar estos riesgos, la tripulación utilizó durante el reingreso trajes de compresión diseñados para estabilizar el sistema cardiovascular. La agencia también señaló que la exposición prolongada puede provocar cambios en el sistema inmunológico y la reactivación de virus latentes.
Welcome home Reid, Victor, Christina, and Jeremy! 🫶
— NASA (@NASA) April 11, 2026
The Artemis II astronauts have splashed down at 8:07pm ET (0007 UTC April 11), bringing their historic 10-day mission around the Moon to an end. pic.twitter.com/1yjAgHEOYl
Una vez estabilizados, los astronautas iniciarán un proceso de rehabilitación física orientado a recuperar movilidad, coordinación y equilibrio, mediante un programa que incluye el denominado «circuito de obstáculos». Este entrenamiento, que contempla ejercicios como subir escaleras, levantar objetos y recalibrar el equilibrio, no solo apunta a la recuperación inmediata, sino también a preparar a la tripulación para futuras misiones, entre ellas posibles operaciones en la superficie lunar en el marco del programa Artemis.




