El Ministerio de Seguridad de la Provincia realizó controles toxicológicos sorpresivos este lunes a las máximas autoridades de la Policía de Córdoba, incluyendo al ministro, jefe de Policía, subjefes y todo el Estado Mayor Policial. Los análisis de orina para detectar drogas psicotrópicas arrojaron resultado negativo en la totalidad de los casos, según confirmó oficialmente la cartera de Seguridad.
El Ministerio de Seguridad de la Provincia informó que los análisis toxicológicos realizados de manera sorpresiva este lunes a las máximas autoridades de la Policía de Córdoba arrojaron resultado negativo en todos los casos. El procedimiento alcanzó al ministro de Seguridad, al jefe de Policía, a los subjefes y a la totalidad de los integrantes del Estado Mayor Policial, en un marco de control institucional y transparencia.
El operativo consistió en un screening de orina con el objetivo de detectar la presencia de metabolitos de drogas psicotrópicas. La medida se aplicó sin aviso previo, siguiendo protocolos establecidos para garantizar la efectividad del control. Los testeos se realizaron en simultáneo para evitar cualquier tipo de filtración de información sobre el procedimiento.

La validez de los resultados fue supervisada y certificada formalmente por el comisario mayor médico Gabriel Bosque, del Policlínico Policial, quien suscribió los informes correspondientes. La certificación médica oficial respalda la transparencia del procedimiento y garantiza la confiabilidad de los análisis realizados a cada uno de los miembros de la cúpula de seguridad provincial.
Desde la cartera de Seguridad precisaron que estas acciones se enmarcan en lo establecido por la Ley Provincial N° 10.954 de Seguridad Pública y Ciudadana. Esta normativa promueve la realización de controles periódicos como un eje fundamental de las políticas de transparencia, integridad y profesionalización de las fuerzas de seguridad provinciales.
Las autoridades destacaron que este tipo de controles sorpresivos continuarán implementándose de manera periódica como parte de una política institucional de control y accountability. La medida busca fortalecer la confianza ciudadana en las fuerzas de seguridad y garantizar que quienes están al frente de la Policía de Córdoba cumplan con los más altos estándares de conducta profesional y personal.






