- La Federación Chubutense de Bomberos Voluntarios salió a aclarar que los fondos anunciados por Casa Rosada como asistencia al sistema de emergencias no constituyen ayuda adicional, sino el cumplimiento de una obligación legal vigente. Los $100.810 millones transferidos corresponden a una vieja deuda del Estado nacional prevista en la Ley 25.054, que destina el 5% de las primas de seguros de autos y viviendas al sostenimiento de los cuarteles de bomberos en todo el país.
La polémica se desató luego de que el gobierno nacional anunciara con bombos y platillos la transferencia de $100.810 millones al sistema de Bomberos Voluntarios, presentándola como una ayuda extraordinaria ante la crítica situación que atraviesan los cuarteles en todo el país. Sin embargo, la Federación Chubutense de Bomberos Voluntarios salió a aclarar que estos fondos no representan ninguna asistencia adicional, sino el cumplimiento tardío de una deuda que el Estado debía por ley desde hace tiempo.
Los recursos transferidos corresponden a lo establecido en la Ley 25.054, una norma que existe desde hace más de dos décadas y que obliga al Estado nacional a destinar el 5% de las primas recaudadas por seguros de automóviles y viviendas al sostenimiento del sistema de Bomberos Voluntarios. «No es una ayuda, es lo que nos corresponde por ley», explicaron desde la entidad chubutense, dejando en claro que se trata de fondos que deberían haberse girado de manera regular y que su demora afectó el funcionamiento de numerosos cuarteles.

Según el comunicado de la Federación, cada cuartel de bomberos recibirá aproximadamente $95 millones, recursos que deberán destinarse a equipamiento, indumentaria de protección, mantenimiento de unidades y capacitación del personal. Si bien la cifra puede parecer elevada, los bomberos advierten que los costos operativos son altísimos: vestir a un bombero con un traje forestal completo cuesta cerca de $5 millones, lo que significa que con el monto recibido apenas se puede equipar a una veintena de efectivos por cuartel.
La aclaración de los bomberos chubutenses pone en evidencia la situación estructural que atraviesa el sistema de emergencias en Argentina. A pesar de que la ley garantiza un financiamiento específico, las demoras en las transferencias y la inflación han erosionado la capacidad operativa de los cuarteles. Por eso, las recaudaciones locales —producto de eventos, rifas, donaciones y aportes de la comunidad— siguen siendo fundamentales para mantener funcionando las unidades de bomberos en todo el país.


Los Bomberos Voluntarios realizan una tarea esencial para la seguridad de las comunidades argentinas, actuando en incendios forestales, accidentes de tránsito, rescates y otras emergencias sin cobrar un salario. La dependencia de fondos que llegan tarde y de la solidaridad ciudadana para cubrir necesidades básicas refleja las dificultades de un sistema que debería contar con financiamiento estable y predecible. La Federación Chubutense insiste en que, más allá de este giro, es necesario que el Estado cumpla regularmente con sus obligaciones legales para garantizar el funcionamiento adecuado del servicio de bomberos en todo el territorio nacional.



