- Un allanamiento judicial se llevó a cabo en una carnicería del barrio Ceferino de Salta tras una denuncia por la presunta venta de embutidos elaborados con carne de felinos. La causa se inició después de que una vecina denunciara haber encontrado restos de un felino dentro de una morcilla.
Un operativo judicial sacudió al barrio Ceferino tras una grave denuncia por la presunta venta de embutidos elaborados con carne de origen ilegal. El hecho ocurrió en una carnicería ubicada sobre calle A. Pereyra al 1800. El allanamiento ordenado por el fiscal Federico Jovanovics. Él dispuso el procedimiento luego de recibir una denuncia que alertaba sobre irregularidades en los productos que se comercializaban en el local.
La propietaria del establecimiento, una mujer de 52 años, fue imputada por el delito de suministro y almacenamiento de alimentos peligrosos para la salud. La causa se inició después de que una vecina denunciara haber encontrado restos de un felino dentro de una morcilla adquirida en el comercio. Tanto veterinarios particulares como profesionales del Hospital Municipal de Mascotas analizaron los restos. Ambos coincidieron en que corresponderían a un gato, según consta en el expediente judicial.

Durante el procedimiento, personal de Bromatología municipal secuestró chorizos, morcillas y otros productos cárnicos que se encontraban en mal estado, sin refrigeración adecuada y de dudosa procedencia. Los inspectores determinaron que los productos no eran aptos para consumo humano . Además, las condiciones de almacenamiento representaban un grave riesgo para la salud pública. La mercadería se retiró del lugar y quedó bajo custodia judicial como prueba de la investigación.
El relevamiento municipal también detectó que el local no contaba con habilitación comercial para funcionar como carnicería ni con los permisos sanitarios correspondientes. Además, la propietaria carecía del carnet de manipulación de alimentos, requisito obligatorio para quienes trabajan en el rubro gastronómico. Estas irregularidades administrativas se suman a la imputación penal y podrían derivar en sanciones municipales adicionales.

Sigue en curso la investigación y las muestras secuestradas son analizadas en laboratorio. Esto confirmará de manera definitiva su composición y origen. Los resultados de estos estudios serán determinantes para el avance de la causa penal. Mientras tanto, el local permanece clausurado preventivamente. Además, la Justicia evalúa si existen otros comercios vinculados o si hay más personas involucradas en la elaboración y distribución de estos productos de procedencia ilegal.



