Trabajadores estatales advierten que la Caja de Jubilaciones de Córdoba está al borde del colapso y apuntan al vaciamiento de la planta permanente

- Empleados públicos cordobeses salieron a alertar sobre la crítica situación financiera de la Caja de Jubilaciones provincial. Señalaron que décadas de decisiones políticas insostenibles, el congelamiento de los ingresos permanentes y el avance del empleo precarizado llevan al sistema al límite. La advertencia surge de un grupo de trabajadores de base que debatieron el tema y lo viralizaron en redes sociales.
Un grupo de empleados públicos cordobeses encendió las alarmas sobre el futuro de la Caja de Jubilaciones de la provincia. Alicia López, trabajadora estatal y una de las impulsoras de la iniciativa, dialogó en el programa En Tiempo Real de Radio La 10 FM 98.7, conducido por Santiago Carrizo y Dessireé Díaz. Allí describió un escenario de alto riesgo para el sistema previsional cordobés.
«Estamos en una crisis que va mucho más allá de una palanca de cálculos. Tiene que ver con decisiones políticas muy poco sustentables que no son de ahora, que vienen de hace muchísimos años. La caja está en crisis hace más de 20 años», afirmó López, quien junto a compañeros de trabajo elaboró un documento que tituló «El vaciamiento de la planta permanente: las últimas campanadas de la Caja de Jubilaciones».
Uno de los puntos más críticos que señalaron es la ruptura de la ecuación histórica de tres trabajadores activos por cada jubilado, considerada el pilar del equilibrio financiero del sistema. Según explicó López, esa relación se deterioró sostenidamente porque el Estado provincial congeló los ingresos a la planta permanente. Además, multiplicó las figuras de pasantes, becarios y contratados. Estas personas, al tributar como monotributistas, no realizan aportes a la Caja de Jubilaciones. «Es una figura barata y precarizada», remarcó.

A eso se suma el peso que recae sobre los trabajadores activos, cuyos aportes escalaron del 11 al 26 por ciento del salario en los últimos años. «Pasamos del 11 al 18 por ciento como cuestión solidaria, luego al 22 y hoy estamos en el 26. Siempre la variable de ajuste pasa por el trabajador», cuestionó López, y agregó: «Nosotros decimos que este aporte es confiscatorio porque el 26 por ciento es una cantidad de dinero que ataca permanentemente nuestros salarios, los pulveriza.»
Propuestas concretas y sospechas sobre el futuro del sistema
Frente a ese diagnóstico, el grupo de trabajadores elaboró una serie de propuestas: la apertura de concursos públicos, el ingreso por bolsa de trabajo en toda la administración estatal y sus entes autárquicos. Además, propusieron la suspensión por cuatro años del ingreso de becarios, pasantes y otras modalidades no aportantes. «Le daría un respiro a la Caja de Jubilaciones. No sé si solucionaría el problema de fondo, pero sería un alivio. Además, la Nación le debe mucho dinero a la Caja y eso también sería una inyección importante», explicó López.
La entrevistada también expresó la preocupación del grupo ante versiones sobre una posible absorción del sistema provincial por parte de la Nación o un retorno a esquemas similares a las AFJP. «No podemos decirlo a ciencia cierta, pero todo apunta a eso. Compañeros que tienen entre 45 y 50 años de antigüedad van a ver que sus aportes desaparecen en el medio de la nada», advirtió. Un aspecto relevante aquí es el futuro de la Caja de Jubilaciones, pues esas versiones podrían cambiar el sistema.
López aclaró que el reclamo surge desde las bases, por fuera de las conducciones gremiales, aunque con la expectativa de que los sindicatos estatales tomen la bandera. «Queremos que los gremios despierten de esta soporización y se ocupen de los temas que nos están haciendo un hueco en la economía. Antes de estar en la calle, tendríamos que iniciar un canal de diálogo», planteó, y cerró con un mensaje directo: «No queremos que el gobierno nos siga responsabilizando de la crisis que tiene la Caja.»




