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La Justicia declaró la quiebra de SanCor: deudas millonarias y 914 trabajadores en la incertidumbre

Redacción Minuto Córdoba
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22 de abril de 2026 20:47 hs. 4 min de lectura 24 vistas
  • El juez Marcelo Gelcich determinó la quiebra para Sancor mediante la quiebra indirecta de la cooperativa láctea tras el fracaso del concurso preventivo de acreedores. La empresa acumula una deuda de 120 millones de dólares. Además, adeuda ocho meses de sueldos a sus trabajadores y sus plantas operan muy por debajo de su capacidad instalada. Sin duda, la quiebra para Sancor marca un antes y un después en el sector.

La Justicia santafesina declaró la quiebra de SanCor, una de las cooperativas lácteas más emblemáticas de la Argentina. Esta decisión se tomó después de que la propia empresa solicitara esa medida ante la imposibilidad de revertir su situación financiera. El juez Marcelo Gelcich determinó la «quiebra indirecta por frustración anticipada y expresamente reconocida del trámite preventivo». Además, concluyó que la firma no resulta económicamente viable en el mediano plazo y que su insolvencia es de carácter estructural. Es decir, se trata de una insolvencia permanente e irreversible a través de las herramientas del proceso concursal. Esta decisión de quiebra para Sancor responde a la gravedad del pasivo acumulado. La cooperativa arrastra una deuda total de USD 120 millones. Asimismo genera un pasivo postconcursal estimado en aproximadamente 3.000 millones de pesos mensuales, sin que su actividad ordinaria genere recursos suficientes para absorberlo.

El fallo judicial detalla la magnitud del colapso económico de la empresa. La deuda postconcursal impositiva y previsional asciende a más de 6.300 millones de pesos en capital, mientras que los salarios netos adeudados desde mayo de 2025 hasta enero de 2026 superan los 12.700 millones de pesos. A esto se suman aportes a obras sociales, ART y sindicatos por más de 3.380 millones de pesos adicionales. Desde la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), el sindicato ya había denunciado que la empresa les adeudaba ocho meses de sueldos más aguinaldos a sus empleados, quienes venían sosteniéndose con el fondo solidario del gremio. «Esta realidad demuestra que SanCor se viene sosteniendo con el patrimonio de los trabajadores», había advertido la organización sindical. Por lo tanto, la quiebra para Sancor resulta también un reflejo de una crisis social profunda.

Un esquema productivo al límite del colapso

La situación operativa de las plantas industriales refleja el mismo cuadro de deterioro. Según la sentencia, las seis instalaciones de la cooperativa funcionan muy por debajo de su capacidad instalada. Sunchales —la de mayor capacidad de procesamiento— es la más ociosa, afectada por estacionalidad y pérdida de contratos de fazón. Por otra parte, la planta de San Guillermo se encuentra paralizada desde diciembre de 2025, mientras que las demás operan por debajo del umbral de rentabilidad. Las únicas que se aproximan a su capacidad operativa, Devoto y La Carlota, lo hacen en el marco de una estructura de costos laborales y fiscales que las vuelve igualmente deficitarias dentro del balance global de la empresa. Además, la quiebra para Sancor evidencia la magnitud de la crisis productiva en la cooperativa.

A pesar de la declaración de quiebra, el juez dispuso la continuidad de las operaciones de forma provisoria. Consideró que el cese de actividades causaría un perjuicio directo a los 914 trabajadores en relación de dependencia, a los acreedores laborales con créditos pendientes de cancelación, y a proveedores y acreedores en general. Sin embargo, la continuidad no podrá implicar la asunción de nuevos pasivos. También se ordenó la presentación de un plan de liquidación de activos orientado a maximizar el recupero para los acreedores.

El presente de SanCor marca el final de un largo proceso de deterioro. En enero de 2025, la cooperativa —que entonces contaba con 1.350 empleados— había desvinculado a 300 trabajadores en sus plantas de Córdoba y Santa Fe, invocando causas de fuerza mayor. Desde su fundación en 1938, SanCor fue durante décadas un símbolo del cooperativismo lácteo argentino y uno de los principales exportadores del sector. Su quiebra cierra un ciclo y abre interrogantes sobre el futuro de cientos de familias que dependen de sus plantas en el corazón productivo del país. Sin lugar a dudas, la quiebra para Sancor es un hecho trascendental para la historia de la industria lechera argentina.

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