El secretario general del STIA, Sergio Escalante, responsabilizó al gobierno nacional por las políticas económicas y anunció que el miércoles 14 de enero habrá una audiencia en La Plata para buscar una solución. La empresa produce papas fritas y había mencionado trabas de vecinos y del municipio.
El Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) denunció el cierre de una planta de Lamb Weston en Munro que pone en riesgo los puestos de trabajo de 100 empleados. El secretario general del gremio, Sergio Escalante, emitió un comunicado en el que cuestionó duramente las políticas económicas del gobierno nacional.
Según Escalante, aunque la empresa habla de trabas de vecinos y el municipio para justificar el cierre, las verdaderas razones son «el modelo industricida de Milei y Caputo, su desprotección total hacia los trabajadores, su corrupción y la apertura indiscriminada a las importaciones que destruyen nuestra producción nacional». El dirigente gremial consideró que esta situación es «la cruda consecuencia» de las políticas oficiales.
«Empresas cerrando las puertas y familias en la incertidumbre», describió Escalante el panorama actual. El referente sindical adelantó que desde el STIA van a «defender cada puesto de trabajo con todas nuestras fuerzas» ante lo que calificó como un ataque a los trabajadores del sector.
El sindicato ya tiene programada una audiencia para el miércoles 14 de enero en La Plata, donde exigirá una solución que proteja a los trabajadores afectados por el cierre de la planta productora de papas fritas. La reunión busca encontrar alternativas para evitar los despidos y garantizar la continuidad laboral de los empleados.
Escalante cerró su comunicado convocando a la «organización, unidad y solidaridad» como respuesta a la situación. «Unidos, movilizados y firmes vamos a proteger lo nuestro y enfrentar un Gobierno que sólo trae despidos y desprotección», afirmó el secretario general del STIA, quien prometió seguir «defendiendo a cada trabajador y a cada familia».





