- ENARGAS actualizó normativa y el organismo aprobó la Resolución 96/2026. Dicha resolución establece nuevos requisitos técnicos y documentales para los centros de inspección de equipos de Gas Natural Comprimido. Además, la medida apunta a reforzar la seguridad y mejorar la trazabilidad de cada cilindro revisado. Este artículo explica en detalle cómo ENARGAS acutualizó normativa.
El Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) oficializó una actualización integral de las normas que regulan la revisión de cilindros de Gas Natural Comprimido (GNC) utilizados en vehículos. A través de la Resolución 96/2026, el organismo aprobó una nueva versión de la Norma NAG-444. Esta nueva versión redefine los estándares técnicos y documentales exigidos a los centros responsables de inspeccionar estos equipos en todo el país.
La reforma introduce exigencias más precisas sobre el equipamiento mínimo que deben tener los centros de revisión y las condiciones edilicias de sus instalaciones. También amplía los registros obligatorios que deben llevar y las responsabilidades de los representantes técnicos a cargo de supervisar cada inspección. El objetivo central es elevar el nivel de seguridad del sistema. Así, se busca garantizar una mayor trazabilidad de cada cilindro que pase por los controles.

Inspecciones obligatorias cada cinco años
Los Centros de Revisión Periódica cumplen un rol esencial dentro del sistema de GNC: verifican el estado de los cilindros que almacenan el gas en los vehículos y controlan el funcionamiento de las válvulas de seguridad. Las inspecciones son de carácter obligatorio y deben realizarse cada cinco años. No obstante, también pueden adelantarse si el cilindro fue reinstalado, sufrió un accidente o presenta alguna falla detectada previamente.
La nueva normativa endurece además los procedimientos para las pruebas hidráulicas, la medición de espesores y la inspección visual, tanto interna como externa, de los equipos. En todos los casos, si un cilindro o válvula no supera los controles establecidos, deberá ser inutilizado de manera definitiva mediante métodos que impidan cualquier posibilidad de reutilización. Esto se realiza con el fin de evitar riesgos para los usuarios y el entorno.
La actualización de la NAG-444 se enmarca en el esfuerzo sostenido del ENARGAS por modernizar el marco regulatorio del sector. A la vez, busca adaptarlo a las exigencias actuales de seguridad en el uso vehicular del gas natural comprimido, combustible ampliamente extendido en el parque automotor argentino.





