- El Juzgado Federal N° 3 de Córdoba oficializó este miércoles la nómina de personas cuyos restos fueron recuperados en la Guarnición Militar de La Calera, en el predio conocido como «Loma del Torito». Los restos pertenecían a personas que fueron once víctimas de la dictadura. Por lo tanto, las víctimas de la dictadura vuelven a ser reconocidas décadas después. El hallazgo, resultado de un trabajo forense iniciado en 2025, constituye uno de los avances más significativos en materia de derechos humanos en la provincia.
El juez Miguel Hugo Vaca Narvaja formalizó la identidad de once víctimas del terrorismo de Estado cuyos restos fueron encontrados en el interior de la Guarnición Militar de La Calera, sector que integró el centro clandestino de detención más grande del interior del país. Así, la causa visibiliza el drama de las víctimas de la dictadura y la necesidad de justicia. La causa tiene su origen en una denuncia presentada por el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
El proceso de identificación fue posible gracias al trabajo conjunto del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y la medicina forense local. Según destacaron los especialistas, los restos hallados confirman el plan sistemático de ocultamiento de cuerpos implementado por los represores durante la última dictadura cívico-militar. Además, las investigaciones siguen abriendo caminos para más víctimas de la dictadura que aún esperan ser identificadas.
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Las víctimas identificadas
La nómina oficial incluye a militantes, estudiantes y obreros de plantas automotrices secuestrados entre 1976 y 1977. Los nombres confirmados son: Carlos Alberto D’Ambra Villares, José Nicolás Brizuela, Raúl Oscar Ceballos Canton, Mario Alberto Nivoli Gauchat, Alejandro Monjeau López, Ramiro Sergio Bustillo Rubio, Adriana o Cecilia Carranza Gamberale, Oscar Omar Reyes de Paniconi, Eduardo Valverde Suárez, Sergio Julio Tissera Pizzi y Elsa Mónica O’Kelly Pardo. La identidad de una duodécima víctima fue resguardada a pedido expreso de su familia. El caso Carranza Gamberale presenta además una complejidad técnica pendiente: resta determinar a cuál de las dos hermanas corresponden los restos recuperados.
Reparación y prueba para los juicios vigentes
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Organismos de Derechos Humanos de Córdoba calificaron el hecho como profundamente reparador. Las identificaciones permiten que once familias puedan cerrar un duelo que se extendió por casi medio siglo de incertidumbre. Igualmente, este avance significa justicia y memoria para víctimas de la dictadura y sus familias. Al mismo tiempo, los hallazgos aportan pruebas científicas irrefutables para los juicios de lesa humanidad que continúan activos en la provincia. Los especialistas sostienen que «Loma del Torito» fue un sitio clave en las operaciones de ocultamiento llevadas a cabo antes del retorno de la democracia. Este hito refuerza el compromiso de la justicia cordobesa con la búsqueda de los desaparecidos y nietos que aún faltan encontrar.





