Un metrosunami de características inusuales sacudió este mes la costa bonaerense, dejando un saldo de una persona fallecida y decenas de heridos en Santa Clara del Mar y el norte de Mar del Plata. El fenómeno meteorológico extremo sorprendió a turistas y bañistas cuando el mar se retiró bruscamente para regresar minutos después con una ola de entre 3 y 5 metros de altura, generando pánico y caos en plena temporada de verano.
A diferencia de un tsunami convencional causado por terremotos submarinos, un metrosunami es provocado por la atmósfera. Se produce cuando cambios bruscos de presión atmosférica generados por tormentas o frentes fríos «empujan» el mar hacia la costa. El factor clave es la resonancia: la tormenta viaja a la misma velocidad que la ola, alimentándola constantemente. Al llegar a la orilla, la poca profundidad de la plataforma continental argentina eleva el agua de golpe, creando una ola destructiva.

El epicentro del fenómeno se registró en Santa Clara del Mar, expandiéndose hacia el norte de Mar del Plata. Testigos relataron que el agua retrocedió dejando al descubierto rocas y arena que normalmente permanecen cubiertas, antes de regresar con velocidad inusitada. Los heridos fueron producto del impacto del agua y los golpes contra rocas y escolleras. Los guardavidas activaron inmediatamente los protocolos de evacuación, pero la velocidad del fenómeno dificultó las tareas de rescate.
Los metrosunamis se diferencian de los tsunamis tradicionales en varios aspectos cruciales. Su origen es atmosférico en lugar de sísmico, se detectan con radares meteorológicos y barómetros en vez de sismógrafos, y ocurren de forma repentina en cuestión de minutos, a diferencia de las mareas que tardan horas en desarrollarse. Las señales de alerta incluyen tormentas eléctricas severas con cambios bruscos de viento, retiro inusual del mar y ruidos fuertes provenientes del océano.

Las autoridades municipales y el Servicio Meteorológico Nacional trabajan en el análisis de las condiciones atmosféricas que generaron el fenómeno. Expertos recomiendan a los bañistas evacuar inmediatamente la playa ante cualquier retiro inusual del mar, no regresar para recuperar pertenencias y buscar terreno elevado. Este episodio reaviva el debate sobre la necesidad de sistemas de alerta temprana específicos para metrosunamis en la costa atlántica argentina, donde la particular configuración de la plataforma continental amplifica estos fenómenos.






