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El Senado debate la reforma de la Ley de Glaciares: minería vs. conservación en el centro de una disputa histórica

  • El Congreso nacional se convirtió este jueves en el epicentro de una de las controversias ambientales más profundas de los últimos años. Esto sucedió cuando el Senado comenzó a tratar el proyecto oficial que busca reformar la Ley de Glaciares para flexibilizar los controles sobre zonas de alta montaña. Además, el proyecto busca abrir paso a la minería a gran escala en la Cordillera de los Andes. Por otro lado, la discusión sobre el Senado Ley de Glaciares fue central en esta jornada.

El Senado de la Nación sesionó este jueves 26 de febrero con un tema de enorme trascendencia en el centro del debate: la reforma de la Ley de Glaciares 26.639. Esta normativa de presupuestos mínimos, desde hace más de una década, protege a los glaciares y al ambiente periglaciar en todo el territorio argentino. Además, el proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo Nacional busca redefinir los alcances de esa protección ambiental. El objetivo es compatibilizarla con el desarrollo de proyectos mineros de gran escala. En particular, estos proyectos están contemplados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Este régimen identifica a la cordillera como un polo estratégico para la atracción de capitales. Por consiguiente, la presencia de la Ley de Glaciares en la agenda del Senado genera un impacto clave.

El corazón de la iniciativa oficial propone restringir la protección estricta únicamente a aquellos glaciares que cumplan funciones hídricas consideradas «significativas». De acuerdo a técnicos especializados, esta categoría queda expuesta a interpretaciones variables según el contexto político y económico de turno. Además, el proyecto otorga a las provincias un rol protagónico en la gestión y actualización del Inventario Nacional de Glaciares. Como consecuencia, las autoridades locales tendrán la última palabra sobre qué zonas resultan aptas para la actividad extractiva. El oficialismo logró tejer alianzas con senadores de provincias de perfil minero como San Juan, Catamarca y Jujuy. Estos senadores ven en esta reforma una oportunidad histórica para el crecimiento regional. Especialmente, con el debate actual sobre el Senado Ley de Glaciares.

Intervención de Greenpeace por la Ley de Glaciares: “La decisión del Congreso definirá el futuro hídrico de la Argentina”

Frente al avance oficialista, el bloque opositor y sectores del radicalismo expresaron su profunda preocupación por las consecuencias que podría traer aparejada la flexibilización del ambiente periglaciar. Ese ambiente incluye los suelos congelados de alta montaña. Dichos suelos también aportan caudal hídrico a las cuencas que abastecen a millones de argentinos. Por otro lado, en relación a Senado Ley de Glaciares, los críticos advierten que la reforma generaría un vacío legal que pondría en riesgo el suministro de agua. Se verían afectadas las poblaciones que dependen de los ríos cordilleranos. Esto es especialmente grave en un contexto de calentamiento global y sequías cada vez más prolongadas y severas.

Los ambientalistas coparon los alrededores del Congreso y lanzaron una advertencia contundente

Mientras el debate transcurría en el recinto del Senado, diversas organizaciones de la sociedad civil y colectivos científicos se movilizaron en las inmediaciones del Congreso para rechazar el proyecto oficial. Por otra parte, las entidades ambientalistas recordaron que Argentina fue pionera a nivel mundial en la sanción de una ley específica de protección de glaciares. Ellas advirtieron que retroceder en los estándares actuales de cuidado podría generar consecuencias irreversibles. Además, en el marco de la discusión sobre Senado Ley de Glaciares, sostuvieron referentes del sector en un comunicado conjunto emitido previo al inicio de la sesión que «no estamos ante una mejora técnica de la ley, sino ante un recorte de sus alcances para beneficiar proyectos específicos».

El debate en el Senado quedó así planteado como una encrucijada entre dos modelos de desarrollo que difícilmente logren una síntesis sin tensiones. Por un lado, está la apuesta del Ejecutivo por atraer grandes inversiones mineras con seguridad jurídica garantizada. Por otro lado, está la defensa de un recurso hídrico estratégico. Su preservación se vuelve cada vez más urgente frente al avance del cambio climático. Por ello, la discusión actual sobre el Senado Ley de Glaciares será recordada como un antecedente clave para el futuro ambiental y productivo de la región cordillerana argentina.

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