El régimen de Javier Milei simplificará el sistema energético con solo dos categorías: hogares con y sin subsidio. La medida alcanzará a millones de usuarios y provocará fuertes aumentos en las tarifas de electricidad, gas natural, garrafas y gas propano.
El gobierno de Javier Milei pondrá en marcha desde enero de 2025 un nuevo esquema de subsidios energéticos que modificará radicalmente el sistema vigente y provocará la quita de subvenciones para una porción importante de los hogares argentinos, con el consecuente incremento en las tarifas de luz, gas natural, garrafas y gas propano por redes. El proyecto elimina la segmentación por niveles N1, N2 y N3, así como el Programa Hogar y la Tarifa Social de Gas como esquemas separados, dejando definidas solo dos categorías: hogares con subsidio y hogares sin subsidio.
La nueva clasificación se determinará según los ingresos, el patrimonio y la condición socioeconómica de cada grupo familiar. Bajo el sistema simplificado, recibirán asistencia del Estado únicamente los hogares con ingresos menores a tres Canastas Básicas Totales, equivalentes a $3.641.397. Quienes ya estén inscriptos en el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos (RASE) no deberán realizar un nuevo trámite, ya que su información será migrada automáticamente con posibilidad de actualización mediante declaración jurada. Los usuarios de gas propano indiluido por redes y de garrafas de GLP de 10 kilos podrán inscribirse a partir de enero en www.argentina.gob.ar/subsidios.

En electricidad, los hogares que califiquen tendrán una bonificación base del 50% durante todo el año, aplicada sobre un bloque de 300 kWh mensuales en los meses de mayor demanda y de 150 kWh en los meses templados. Para el gas por redes, el subsidio del 50% se concentrará entre abril y septiembre, período de mayor consumo invernal, mientras que en los meses de bajo consumo no habrá subsidio. De forma extraordinaria y solo durante 2026, el gobierno incluirá una bonificación adicional del 25% en enero para ambos servicios, que se irá reduciendo mes a mes hasta desaparecer en diciembre de ese año.
El régimen incorpora a 3.364.065 usuarios del Programa Hogar, que pasarán a recibir el subsidio bajo reglas unificadas. Sin embargo, millones de hogares que actualmente cuentan con algún tipo de asistencia energética quedarán fuera del nuevo sistema, lo que implicará un fuerte impacto en sus bolsillos. Desde el Gobierno justificaron la medida argumentando que la revisión del sistema permitió detectar irregularidades significativas: según datos del Ministerio de Economía, 2.590.000 usuarios recibían subsidio como hogares de ingresos bajos sin cumplir los requisitos, entre ellos 370.000 solicitudes a nombre de personas fallecidas.

Además, las autoridades localizaron 15.518 hogares ubicados en countries y clubes de campo que recibían subsidios como si fueran de bajos ingresos, lo que evidenció fallas en el control del sistema anterior. El nuevo esquema busca focalizar la asistencia energética en los sectores más vulnerables, aunque organizaciones sociales y sindicatos advierten que el ajuste impactará fuertemente en la clase media y en familias que, sin ser de altos ingresos, quedarán excluidas del beneficio. El cambio se implementará en plena temporada de verano, anticipando un escenario de mayor presión tarifaria para 2025.




