PAMI en crisis: jubilados cordobeses recorren farmacias sin encontrar medicamentos y esperan meses para ver un especialista

- La demora de hasta cuatro meses del gobierno nacional en los pagos a prestadores genera un efecto en cadena que golpea directamente a los afiliados. Como consecuencia, clínicas que cierran cupos, farmacias sin stock y adultos mayores que deben elegir entre el medicamento y el alimento son algunas consecuencias. La situación de Pami en crisis y jubilados sin remedios refleja claramente el impacto de Pami en crisis y jubilados sin remedios que se agrava día a día. Esto evidencia una profunda crisis en los servicios.
Los pasillos dl PAMI del centro cordobés se han convertido en el escenario cotidiano de una odisea que miles de jubilados protagonizan cada mes. Esto reafirma así el problema de jubilados sin remedios y la crisis en Pami que afecta a toda la provincia. Afiliados al PAMI recorren hasta cinco o seis bocas de expendio en busca de medicamentos. El sistema debería garantizarles estos remedios de forma gratuita o con el mínimo copago. Sin embargo, estos medicamentos sistemáticamente aparecen como «sin stock» o «sin convenio vigente». Detrás de esa respuesta se esconde una deuda que el Estado nacional arrastra con los prestadores del programa. Según fuentes del sector farmacéutico, ya supera los cuatro meses de atraso.
El problema no se limita a los remedios. Las clínicas y centros de diagnóstico que operan bajo convenio con el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados aplican «cupos» informales para atender a los afiliados. Esta práctica significa que quienes llaman para sacar un turno con un cardiólogo, un traumatólogo o un oftalmólogo escuchan que «no hay disponibilidad» durante semanas o, directamente, que el centro no atiende más a pacientes del PAMI hasta regularizar los pagos. La situación afecta de manera especial a localidades del interior provincial. Allí la oferta de especialistas ya era escasa antes de la crisis. Sin duda, hoy se habla de una crisis de Pami, jubilados sin remedios y cisis en todo el país.
Desde las cámaras que nuclean a clínicas privadas de Córdoba reconocen la situación pero prefieren no hacer declaraciones públicas por temor a represalias en la renovación de contratos. En off, los directivos son categóricos: «Los plazos de pago que maneja PAMI son incompatibles con el funcionamiento de cualquier empresa. Cuatro meses de demora implica que nosotros financiamos al Estado, y llegó un punto en que no podemos seguir haciéndolo». El mismo argumento repiten las farmacias. Estas señalan que el capital de trabajo necesario para sostener la cadena de dispensación gratuita excede largamente sus posibilidades cuando los reintegros tardan ese tiempo en llegar. Por consecuencia, esta crisis de jubilados sin remedios afecta a Pami y a los más vulnerables.

«Camino ocho cuadras y vuelvo con las manos vacías»: el drama en primera persona
Elvira tiene 78 años, vive sola en el barrio Jardín y toma cinco medicamentos diarios para la presión, el colesterol y la diabetes. En los últimos dos meses debió comprar de su bolsillo tres de esos remedios porque las farmacias del barrio no tienen convenio activo o directamente no tienen stock. «Me dijeron que llame a PAMI y que PAMI me diga dónde conseguirlos. Llamé y me atendió una grabación», relató a este medio con la resignación de quien ya no espera soluciones rápidas. Su situación se repite con variaciones mínimas en toda la provincia. Así, adultos mayores deben cubrir con sus haberes previsionales gastos que el sistema prometió asumir. En otros casos, directamente resignan tratamientos porque no pueden afrontarlos. Esto refleja una vez más la cruel realidad de Pami en cisis, donde jubilados viven sin los remedios que les corresponden.

Desde la conducción nacional del PAMI no hubo respuestas concretas ante los pedidos de información de este medio sobre los plazos reales de pago a prestadores ni sobre el monto total adeudado en la provincia de Córdoba. Organizaciones de jubilados nucleadas en la CGT Regional y en la CTA ya anunciaron que si en los próximos días no hay una respuesta oficial preparan movilizaciones hacia las delegaciones del organismo en la capital provincial y en el interior. Mientras tanto, la odisea continúa: cada mañana, miles de afiliados salen a buscar lo que el sistema les debe y vuelven, demasiadas veces, con las manos vacías. De este modo, la demanda por soluciones ante la crisis de Pami en cisis y jubilados sin remedios permanece viva.





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