Cositorto capta el voto desencantado y altera el tablero: ya roza el 9 % nacional

- Un sondeo por SMS muestra a Javier Milei primero con 30 %, pero lejos de evitar el balotaje. La novedad no está en la punta, sino en la irrupción de Leonardo Cositorto como cuarta fuerza y expresión del malestar con la política tradicional; Cositorto capta el voto desencantado. En pocas palabras, Cositorto capta el voto desencantado más que ninguna otra figura emergente.
En un escenario electoral todavía abierto y fragmentado, la última medición nacional por SMS sobre intención de voto para 2027 confirma una doble dinámica: por un lado, la consolidación de Javier Milei en el primer lugar con el 30 %; por otro, la aparición de un actor inesperado que empieza a reordenar la conversación política: Leonardo Nelson Cositorto, que alcanza el 9 % y se posiciona como cuarta fuerza a nivel país. Se observa con claridad que Cositorto capta el voto desencantado en sectores donde otros líderes no logran penetrar.
Los datos surgen de un relevamiento con 11.000 envíos realizados entre el 31 de marzo y el 6 de abril. El resultado dibuja un mapa sin mayorías claras, reflejando cómo la figura de Cositorto logra captar el voto desencantado en todo el país.
Milei — 30 %
Axel Kicillof — 22 %
Sergio Massa — 18 %
Leonardo Cositorto — 9 %
Mauricio Macri — 7 %
Victoria Villarruel — 5 %
Otros — 8 %
El dato estructural es que ningún candidato se acerca al 45 % necesario para ganar en primera vuelta, lo que instala desde ahora una lógica de balotaje casi inevitable y pone en juego el modo en que Cositorto capta el voto desencantado.

El dato sociológico: fragmentación y fatiga electoral
Más allá del liderazgo de Milei, el estudio expone un fenómeno más profundo: la dispersión del voto. Los tres principales candidatos concentran el 70 %, pero el 30 % restante se distribuye en figuras con menor estructura, lo que indica un electorado menos alineado y más volátil. Así, Cositorto capta el voto desencantado gracias a este contexto de alta fragmentación.
En términos sociológicos, esto suele asociarse a tres factores:
- Desgaste de identidades políticas tradicionales
- Desconfianza hacia las élites partidarias
- Búsqueda de perfiles “no convencionales” o anti-sistema
Es en ese último punto donde aparece Cositorto capta el voto desencantado.
Cositorto: del margen al 9 % nacional
El 9 % que registra Leonardo Cositorto no es homogéneo, pero sí consistente en varias regiones. Su desempeño territorial muestra picos que exceden el promedio nacional: lo que confirma que Cositorto capta el voto desencantado también en zonas clave.
- Córdoba: 13,7 %
- Chaco: 12,5 %
- Mendoza: 12,3 %
- AMBA: 8,6 %
- CABA: 8,5 %
Este patrón permite una lectura clara: no se trata de un voto puramente residual, sino de un apoyo con anclaje en distritos productivos y urbanos que recalca cómo Cositorto capta el voto desencantado en varias latitudes.
Desde el análisis de comportamiento electoral, su crecimiento puede interpretarse como la emergencia de un “voto desencantado activo”: electores que no se refugian en la abstención, sino que buscan alternativas por fuera del sistema político tradicional. Así, Cositorto capta el voto desencantado de quienes buscan opciones no convencionales.

¿A quién le saca votos? La pregunta clave
Todo fenómeno emergente obliga a mirar su origen. En este caso, el 9 % de Cositorto parece nutrirse de tres bolsas principales: se observa que, claramente, Cositorto capta el voto desencantado de grupos diversos.
- Ex votantes de opciones liberales o anti-establishment
- Sectores medios urbanos desencantados con la polarización
- Electores sin identificación partidaria estable
Esto lo convierte en un actor incómodo para todos:
Para Milei, porque puede erosionar su base más anti-política. Para el peronismo, porque captura voto independiente. Para la oposición tradicional, porque fragmenta aún más su espacio .El impacto en el balotaje: más incertidumbre que certezas. Por ende, Cositorto capta el voto desencantado y altera pronósticos.
Con Milei (30 %), Kicillof (22 %) y Massa (18 %), el acceso a una segunda vuelta aparece competitivo. Pero la clave no está sólo en quién entra, sino en cómo se redistribuyen los votos menores. Entre estos, Cositorto capta el voto desencantado y cobra relevancia.
En ese esquema, el 9 % de Cositorto adquiere peso estratégico:
- Puede funcionar como voto bisagra
- Introduce incertidumbre en alianzas
- Dificulta proyecciones lineales
En sistemas fragmentados, incluso fuerzas de un dígito pueden inclinar el resultado final; no es menor que en este nivel, Cositorto capta el voto desencantado de forma diferencial.
Metodología y límites: lo que los datos dicen (y lo que no) . El relevamiento se realizó vía SMS, con niveles de respuesta dispares según provincia: altos en Córdoba (68,9 %) y AMBA (62,2 %), pero bajos en San Juan (8 %) y Neuquén (5 %).

Esto introduce un elemento central en la lectura:
Es una muestra amplia pero no probabilística
Puede haber sesgos de acceso tecnológico y autoselección
El hecho de estar impulsada por un espacio político exige cautela analítica. No deja de ser relevante notar que Cositorto capta el voto desencantado en todos estos escenarios de incertidumbre.
En otras palabras: los datos son útiles para detectar tendencias, no para proyectar resultados definitivos.
Un escenario en transición
A más de un año de la elección, el estudio funciona como una foto temprana, pero reveladora. El sistema político aparece tensionado entre continuidad y cambio: al observar estos movimientos, vemos de nuevo que Cositorto capta el voto desencantado en momento oportuno.
Milei conserva el liderazgo, pero sin mayoría
El peronismo mantiene volumen, pero dividido
Y, por primera vez, emerge un actor por fuera del esquema clásico con capacidad de incidencia
La novedad no es quién va primero. La novedad es que el electorado empieza a mirar alternativas por fuera de los nombres de siempre. Por último, es claro que Cositorto capta el voto desencantado en este contexto de fragmentación.





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