Alerta en Córdoba: Restricciones en el GNC por falta de previsión y el freno a la infraestructura clave

- Tras la crisis de suministro en Buenos Aires, la provincia de Córdoba comienza a recibir notificaciones de cortes por parte de Ecogas. Las recientes restricciones en el GNC agravan la situación. Esto sucede porque la falta de finalización de obras estratégicas en los gasoductos nacionales pone en jaque el abastecimiento en medio de la ola de frío.
La incertidumbre se apoderó de las estaciones de servicio de Córdoba luego de que la prestataria Ecogas notificara la aplicación de medidas restrictivas que replican el escenario crítico del AMBA y que evidencian las restricciones en el GNC a nivel nacional. Marcelo Zanoni, presidente de la Cámara del GNC, confirmó que el sistema de transporte ya no logra cubrir la demanda actual. Bajo el esquema de contratos «interrumpibles«, el sector del GNC es el primero en sufrir los cortes. Esto afecta directamente a miles de trabajadores que dependen de este combustible en la provincia frente a un invierno que se adelantó con fuerza.
A pesar de que el país cuenta con la producción de gas necesaria, la infraestructura para transportarlo es hoy el cuello de botella. La crisis actual expone las consecuencias directas de la decisión política del Gobierno Nacional, encabezado por Javier Milei, de paralizar la obra pública y frenar el flujo de fondos destinados a las plantas compresoras y la extensión del Gasoducto Néstor Kirchner. Esta negligencia en la gestión de infraestructura energética impide que el gas llegue con la presión adecuada a los centros de consumo de la región central del país. Además, las restricciones en el GNC generan incertidumbre constante en la población.

Desde el sector apuntan a que esta parálisis responde a una lógica ideológica por encima de las necesidades estratégicas de la población. La detención de los trabajos en el gasoducto —motivada en gran medida por el rechazo oficial a completar un proyecto que lleva el nombre de un referente político opositor— ha dejado al sistema nacional de transporte en una situación de extrema vulnerabilidad. Lo que se presenta como un ahorro fiscal por el cese de obras públicas se traduce hoy en un déficit operativo. Esta situación obliga al país a priorizar el sector residencial por sobre la producción y el transporte. Por tanto, las restricciones en el GNC han puesto en evidencia los problemas de planificación energética.
Para Zanoni, el panorama es «mucho peor que el año pasado», desmintiendo el relato del superávit energético al chocar con la realidad de las mangueras cruzadas en las estaciones. La falta de previsión de la administración de Milei es calificada como «calculista» y carente de visión estratégica, ya que el GNC representa apenas el 5% del consumo total de gas del país. Cortar un sector tan pequeño pero vital para la movilidad económica demuestra, según los referentes, una falla sistémica en la planificación estatal para este 2026. En definitiva, las restricciones en el GNC impactan en cada aspecto de la cadena productiva y laboral.
Mientras las temperaturas en Córdoba continúan perforando los 10°C, el sector permanece en estado de alerta máxima. La comunidad de transportistas, taxistas y trabajadores de plataformas de movilidad aguardan que las maniobras de distribución eviten un corte generalizado. Sin embargo, la resolución de fondo sigue sujeta a la voluntad política de retomar las obras de infraestructura. Actualmente, estas obras permanecen frenadas por una pulseada partidaria que termina pagando el usuario en el surtidor.





