El Arzobispo Rossi recibió a las Naranjitas horas antes de su debate en el Concejo: «Condenamos la criminalización de un trabajo digno»

- Monseñor Ángel Rossi abrió las puertas del Arzobispado de Córdoba a las cooperativistas que venden naranjas en la vía pública, en un gesto que adquirió fuerte peso simbólico a pocas horas de que el Concejo Deliberante tratara la regulación de su actividad. Además, Las Naranjitas consiguen respaldo de la Iglesia en este contexto. Desde la Iglesia salieron con un mensaje contundente: la informalidad no es delito.
En un momento clave para el futuro laboral de decenas de mujeres trabajadoras, el Arzobispo de Córdoba, Monseñor Ángel Rossi, recibió esta mañana a integrantes de la Cooperativa de Naranjitas en el Arzobispado. El encuentro se produjo a pocas horas de que el Concejo Deliberante debatiera la regulación de la actividad. Por ello, el gesto tuvo un claro carácter de respaldo institucional desde la Iglesia Católica hacia las vendedoras informales. Así, quedó en evidencia que Naranjitas consiguen respaldo de la Iglesia.
Durante la reunión, el Arzobispado emitió un mensaje directo y sin eufemismos: «Desde la Iglesia condenamos la criminalización de la actividad, porque más allá de ser informal, es un trabajo digno». Las palabras resonaron con fuerza en un contexto en que muchas de las cooperativistas temen que la normativa derive en restricciones. Estas restricciones podrían poner en riesgo su sustento cotidiano y el de sus familias. Además, Naranjitas consiguen respaldo de la Iglesia de modo explícito según se manifestó en el Arzobispado.
La Iglesia toma partido por las trabajadoras informales
La postura del Arzobispado no es casual ni aislada. Se inscribe en una línea sostenida por la Iglesia latinoamericana —y especialmente impulsada por el Papa Francisco— que reivindica la economía popular como una forma legítima de trabajo. Además, rechaza toda medida que criminalice o estigmatice a quienes se ganan la vida en los márgenes de la formalidad. Por otra parte, el respaldo de Monseñor Rossi refuerza esa mirada desde el corazón institucional de Córdoba. Por tanto, Naranjitas consiguen respaldo de la Iglesia en un momento de especial importancia.
Los Naranjitas son una figura identitaria de la ciudad. Presentes desde hace décadas en esquinas, plazas y puntos neurálgicos del tránsito cordobés, su actividad forma parte del paisaje urbano y del imaginario popular. Sin embargo, su situación legal siempre fue precaria, y la inminente regulación genera tanto expectativas como temores entre quienes dependen de ella para vivir.
Con la reunión en el Arzobispado como antecedente inmediato, el debate en el Concejo Deliberante llegó cargado de miradas. Las cooperativistas entraron a la jornada legislativa con el respaldo explícito de la Iglesia. Así, tienen un aliado de peso en cualquier discusión que involucre derechos, trabajo y dignidad humana en la Argentina. Finalmente, queda claro que Naranjitas consiguen respaldo de la Iglesia tanto en el plano simbólico como en el institucional.


