- Diego Depetris abre las puertas de El Nuevo Tirol, su casa de té y patio cervecero con gastronomía centroeuropea en Agua de Oro. Allí, la tradición bávara se sirve con producto artesanal y recetas que no admiten atajos. Por ejemplo, el chucrut fermenta hasta dos meses y medio. El strudel sale caliente con crema y el chocolate es infaltable.
En el corazón de Agua de Oro, El Nuevo Tirol propone una experiencia gastronómica que viaja directo al centro de Europa sin salir de las sierras cordobesas. Por un lado, la propuesta combina una auténtica casa de té con pastelería centroeuropea y embutidos alemanes. Por otro, suma fermentos caseros elaborados con tiempos y procesos que el consumidor habitual raramente imagina cuando se sienta a la mesa.
Diego, al frente del lugar, explica que la carta se divide en dos grandes universos: el dulce, con tortas, strudel y chocolate; y el salado, con tablas de salchichas alemanas, chucrut artesanal y la kassler, una costelita de cerdo ahumada que integra la llamada Tabla Múnich. Además, los embutidos llegan desde la empresa de Nuevo Múnich, referente del rubro. Mientras tanto, el resto de la propuesta es enteramente de elaboración propia. Así, en El Nuevo Tirol cada plato lleva el sello de la tradición y la autenticidad.


El chucrut que fermenta dos meses y la Sacher que cambia con las cosechas
Uno de los orgullos de la casa es el chucrut casero, un fermento de repollo que en verano tarda entre un mes y mes y medio. En invierno, por el contrario, puede extenderse hasta dos meses y medio. «Normalmente uno por ahí prueba la receta de la abuela moderna, que termina siendo más un picle, ese repollo cocinado en vinagre. No es la idea. La idea es que sea un fermento que cambia, que hace que sea un sabor fuerte», distingue Diego. El resultado, reconoce, es polarizante: o se ama o se odia. De este modo, los sabores únicos de El Nuevo Tirol hacen que cada visita sea especial.
En la pastelería, el strudel de manzana, canela y pasas de uva sale caliente y con crema, en la línea más clásica del género. Para quienes prefieren algo menos especiado, hay una versión con crumble de almendra que mantiene el carácter frutal sin la intensidad de la canela. Por otra parte, la torta Sacher, de origen austríaco, varía según la temporada. Ahora lleva dulce de damasco, pero tras la reciente cosecha de ciruela, el relleno cambiará en invierno. El lugar también suma pepinillos caseros, variedades de té y fondue de chocolate entre sus propuestas, todo enmarcado en la experiencia que solo El Nuevo Tirol puede brindar.

Nuevo Tirol abre todos los días excepto los miércoles. De lunes, martes y jueves, a partir de las 17 hasta las 22:30. Por su parte, los viernes, sábados y domingos abren desde las 9 de la mañana. Ofrecen desayuno y almuerzo, una pausa al mediodía y reapertura a las 17 hasta la noche. Además, participa de Agua de Oro a la Carta, la propuesta gastronómica del pueblo con descuentos especiales. Allí, El Nuevo Tirol ofrece su Tabla Múnich: salchichas variadas, chucrut, papas fritas y kassler. Por lo tanto, visitar El Nuevo Tirol es la mejor opción para disfrutar de auténticas recetas centroeuropeas en el centro de las sierras.





