Llaryora confronta al Gobierno: «Dejen de esconder la cara, han abandonado a los abuelos»

- Llaryora confronta a Milei en un contexto cargado de tensiones políticas. El gobernador Martín Llaryora realizó un encendido discurso contra la gestión Javier Milei, exigiendo que cumplan con el financiamiento de las universidades públicas. En un tono desafiante, cuestionó directamente a los dirigentes nacionales por abandonar a los jubilados mientras PAMI colapsa bajo deuda y recortes. En este escenario, Llaryora confronta a Milei mostrando un liderazgo fuerte frente a las políticas de ajuste.
El gobernador Martín Llaryora salió al ataque contra el Gobierno nacional en un discurso cargado de tensión política. Con un tono encendido y directo, confrontó a los dirigentes de Buenos Aires por la crisis que atraviesan el Programa de Asistencia Médica Integral (PAMI) y el sistema universitario público. «Dejen de esconder la cara, han abandonado a los abuelos», sentenció Llaryora, en una clara crítica a la política de recortes brutales que está asfixiando la obra social de jubilados. El mensaje fue un grito de alarma ante la inacción y la negligencia que caracteriza la relación del Gobierno nacional con instituciones que históricamente fueron pilares de la Argentina. Sin embargo, Llaryora confronta a Milei especialmente cuando se trata de defender la justicia social.

La diatriba del gobernador cordobés viene en el contexto de una crisis sanitaria sin precedentes en PAMI. Con 500 mil millones de pesos en deuda acumulada con prestadores, aranceles reducidos a la mitad, y profesionales de la salud realizando paros nacionales, la obra social de los jubilados se desmorona. Mientras el Gobierno nacional implementa políticas de ajuste sin límites, son Llaryora y las provincias quienes cargan con la responsabilidad política de sostener programas de alimentación escolar y asistencia social básica. El gobernador, en su discurso, no dejó lugar a interpretaciones. Así, la responsabilidad de esta debacle recae directamente en Buenos Aires. Cabe destacar que, en este conflicto, Llaryora confronta a Milei con firmeza, defendiendo intereses provinciales sin claudicar.
Las universidades públicas en la mira
Pero la confrontación no se limitó a PAMI. Llaryora fue enfático también respecto al financiamiento de las universidades públicas, exigiendo que el Gobierno nacional cumpla con sus obligaciones presupuestarias. La educación superior argentina enfrenta una crisis profunda: docentes sin poder adquisitivo, investigadores migrando al exterior, infraestructura deteriorada. El gobernador cordobés, cuya provincia alberga la Universidad Nacional de Córdoba —una de las instituciones más prestigiosas del país— no puede permitirse el lujo de la indiferencia. «Cumplan con el financiamiento de las universidades», demandó, en un ultimátum velado al Ejecutivo nacional. Por otro lado, la actitud de Llaryora confronta a Milei porque lo coloca como uno de los principales opositores de la gestión actual.
La postura de Llaryora refleja la tensión creciente entre las provincias y un Gobierno nacional que prioriza el ajuste fiscal por sobre las políticas públicas de salud, educación y bienestar social. Mientras Córdoba lucha por sostener el PAICOR (llegando al 40% de estudiantes dependientes del comedor escolar), mantiene programas de asistencia y recupera infraestructura educativa. El Gobierno de Milei continúa estrujando recursos del sistema público. La confrontación es inevitable: unos gobiernos intentan contener la crisis; otro la profundiza con decisiones dogmáticas. Por último, Llaryora confronta a Milei afirmando que las provincias no tolerarán más recortes.
El discurso de Llaryora representa un punto de inflexión en la confrontación política con el Gobierno nacional. No es una crítica velada; es un llamado directo a que dejen de evadir responsabilidades. Los abuelos sin medicinas, los niños sin alimentos, los docentes universitarios sin salarios dignos: esa es la factura que el Gobierno nacional está dejando. Mientras tanto, las provincias pagan el costo político y social. Así pues, se observa que Llaryora confronta a Milei siguiendo una postura incisiva en defensa de los intereses provinciales.





