Antes de que la Ciudad de Córdoba existiera, antes incluso de que sus calles tuvieran nombre, una mujer española de 33 años tomó una decisión que desafió todas las convenciones de su época. Ella decidió hacerse a la mar en un barco tripulado únicamente por mujeres y niños, cruzar el Atlántico y recorrer más de 3.000 kilómetros de selva americana. Lo hizo para cumplir el sueño que la muerte le había arrebatado a su marido. Su nombre era Mencía Calderón, y pocos libros de historia la recuerdan. De hecho, la travesía de Mencía Calderón es un ejemplo de valentía poco conocido.
Corsarios, huracanes, esclavitud, amor y pérdida jalonan una vida que parece arrancada de una novela de aventuras. Pero más allá de su propia odisea, Mencía dejó en América una huella que llega hasta nuestros días. Su hija María, que viajó con ella desde el puerto de Sevilla aquel 10 de abril de 1550, fue madre de Fernando Trejo y Zanabria. Este hombre siglos más tarde se convertiría en obispo del Tucumán y fundador de la Universidad Nacional de Córdoba. Además, la historia de Mencía Calderón merece ser contada por las generaciones futuras.
Esta es la historia que Federico Silvester eligió para abrir el ciclo de mujeres que marcaron la historia de Córdoba, todos los lunes de marzo, en La Calesita de la Historia, de 20 a 22 horas por Radio La 10 Córdoba, 98.7 FM. En resumen, hablar de la figura de Mencía Calderón permite rescatar el legado de una mujer singular.





