spot_img

LO MÁS LEÍDO

Te puede interesar

«El Rodeo I es un lugar de torturas»: Nahuel Gallo habló por primera vez tras 448 días detenido en Venezuela

  • Nahuel Gallo habló por primera vez sobre la situación. El gendarme argentino describió las condiciones de reclusión en el penal caraqueño, reclamó por los 24 extranjeros que aún permanecen presos y aseguró que su mente «no estará libre» hasta que sean liberados. Además, cabe destacar que Nahuel Gallo habló por primera vez en público tras su liberación.

Nahuel Gallo rompió el silencio. El gendarme argentino que estuvo detenido durante 448 días en Venezuela ofreció este martes su primera conferencia de prensa desde su regreso al país y describió con crudeza lo que vivió en el penal El Rodeo I, en Caracas. En esta conferencia, Nahuel Gallo habló por primera vez acerca de su experiencia en prisión. Con voz temblorosa pero firme, pidió que la comunidad internacional no abandone a los 24 extranjeros que aún continúan privados de su libertad en ese país.

«No es fácil estar acá, delante de todos ustedes. Yo la pedí», comenzó Gallo, quien aclaró que se encuentra «bien de salud» pero reconoció tener «muy escasa información» sobre lo ocurrido durante el tiempo que estuvo recluido. Agradeció al Ministerio de Seguridad por las gestiones realizadas y evitó mencionar nombres propios a lo largo de toda la conferencia.

Sobre las condiciones de detención fue categórico: «El Rodeo I no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante torturas psicológicas y no muy grata para contarla en estos momentos. Solamente con pensarse me titubea la boca». Más adelante, lo resumió en una sola frase: «El Rodeo I es un lugar de torturas». Por cierto, Nahuel Gallo habló por primera vez de esos momentos tan duros.

«Hasta que no liberen a los 24 extranjeros, yo no estoy libre»

Gallo relató que durante su cautiverio los presos extranjeros no recibían visitas ni podían realizar llamadas, y que lograron sostenerse en gran parte gracias a la solidaridad de los propios presos venezolanos. «Hasta el último día fuimos ficha de cambio y eso suena feo, es feo», afirmó, antes de lanzar un llamado directo a los medios internacionales: «No bajen los brazos, ayuden a esa gente, porque esto no terminó. Yo sigo encerrado, mi mente hasta que no liberen a los 24 extranjeros yo no estoy libre».

En uno de los momentos más emotivos de la conferencia, el gendarme recordó cómo intentaba mantener viva su identidad nacional durante el encierro. «Yo siempre he defendido mi bandera y gritaba orgullosamente argentino. Hacía mi bandera con jabón, derretía mi jabón celeste, mi jabón blanco y hacía mi bandera, era lo único que me acercaba a mi país», contó. «Estoy muy feliz de estar de nuevo en mi casa, en mi patria», agregó. De hecho, Nahuel Gallo habló por primera vez sobre ese orgullo de ser argentino.

La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, afirmó que «Nahuel está sano, entero y en casa» y destacó que el Gobierno acompañó el proceso «con prudencia y reserva». El jefe de la Gendarmería, Claudio Brilloni, subrayó que «su condición de gendarme sigue intacta y nunca se la ha perdido». A su vez, el funcionario Pablo Quirno aseguró que el Estado continuará trabajando por la liberación del argentino Germán Giuliani, quien permanece detenido en Venezuela, y reafirmó: «La Argentina no abandona a sus ciudadanos».

Con su testimonio, Gallo dejó un mensaje que trasciende su caso personal. «No nos olvidemos de Venezuela», pidió. En conclusión, Nahuel Gallo habló por primera vez y su historia aún no finaliza.

más noticias