En su nueva editorial de Reflexiones, el conductor de La 10 Córdoba analizó el impacto real de la inflación en el bolsillo de los argentinos y cuestionó las cifras del INDEC que establecen la línea de pobreza en un nivel inalcanzable para la mayoría de los trabajadores y jubilados.
Alejandro Cinalli abrió su programa Reflexiones del sábado con una reflexión contundente sobre la situación económica que atraviesa el país. Lejos de los meses tranquilos y sin noticias que caracterizaban a los eneros del pasado, este inicio de año está marcado por una inflación que golpea directamente el bolsillo de los argentinos. «Para no ser pobres hay que ganar 1.308.000 pesos, dicho por el INDEC, o sea, es poco creíble, pero bueno, ¿cuántos de nuestros queridos oyentes ganan 1.308.000 pesos?», planteó el periodista, señalando la desconexión entre las estadísticas oficiales y la realidad de la mayoría de los trabajadores y jubilados.
El conductor fue especialmente crítico con las cifras de inflación anual del 31,8% difundidas por el gobierno, calificándolas de «mentirosas«. «Imagínense que sólo la carne subió un 20% en un mes, que es lo que consumimos todos los días. Por supuesto no consumimos autos cero kilómetros, o caviar, o lupines, quizás eso han mantenido el precio. Entonces como es un promedio, el promedio es 31,8 en todo el año», explicó Cinalli, subrayando que los productos de consumo diario como el transporte público, la electricidad, los remedios y los alimentos aumentaron mucho más que el 2,8% mensual oficial.
Más allá de los números, la editorial se enfocó en las consecuencias concretas de la política económica: la caída del 18,4% en la industria automotriz, la pérdida de 176.908 puestos de trabajo en 2024 (10.000 solo en Córdoba), y una recesión que paraliza el consumo. «Creo que lo fundamental siempre es tratar de pensar en el futuro, de pensar qué inversión va a venir al país para poder salir adelante», reflexionó el conductor, cerrando con un mensaje de esperanza: «El futuro siempre, siempre depende de nuestro esfuerzo».







