- Marco Lavagna dejó la dirección del Instituto Nacional de Estadística y Censos tras cinco años al frente del organismo, en medio de cuestionamientos a la medición de la inflación y tensiones internas por el congelamiento salarial. Su salida se produce a solo ocho días de que se publique el primer índice de precios calculado con la nueva metodología, que podría arrojar números más altos y afectar el principal activo político del gobierno de Javier Milei: la narrativa de la baja de la inflación.
Marco Lavagna presentó su renuncia al frente del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), cargo que ocupaba desde el 30 de diciembre de 2019, cuando asumió durante el gobierno de Alberto Fernández. Su gestión estuvo marcada por fuertes cuestionamientos a la metodología de medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC), acusado de estar alejado de la realidad que percibían los hogares argentinos mes a mes. La salida de Lavagna encendió las alarmas en el gremio ATE INDEC, cuyo delegado Raúl Llaneza advirtió que «nos llama poderosamente la atención y nos pone en alerta la renuncia a 8 días de la salida del IPC con la nueva ponderación».
El timing de la renuncia no es menor: el próximo 10 de febrero se conocerá el primer índice de inflación calculado con la nueva metodología que el INDEC implementó desde enero. El nuevo método toma como base la Encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares 2017-2018, reemplazando la que se utilizaba desde 2004/05. Este cambio aumenta la ponderación de rubros como Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, Transporte y Comunicaciones, lo que probablemente derive en índices más elevados que los registrados hasta ahora.

Justamente ese escenario preocupa al gobierno de Javier Milei, que ha construido su principal activo electoral sobre la narrativa de la baja de la inflación. La aplicación de la nueva metodología estaba lista desde el año pasado, pero se demoró por motivos electorales. «Son índices que siempre generan muchos ruidos para un lado y para el otro», admitió el propio Lavagna en agosto, explicando que «hay que tener cuidado cuándo se hace» su lanzamiento. Un informe de la Consultora Equilibra estimó que, con los nuevos ponderadores, la inflación acumulada de los primeros dos años de Milei hubiera sido del 270% en lugar del 259% oficialmente registrado.
La salida de Lavagna también se produce en un contexto de conflicto interno en el organismo debido al congelamiento de salarios en el instituto, una situación que tensó severamente la relación con la planta de trabajadores. El gremio ATE INDEC viene reclamando mejoras salariales y, una vez más, exigió «un INDEC independiente del poder político«, una demanda histórica que cobra particular relevancia en este momento de transición metodológica y cambio de conducción.

Los números de inflación son particularmente sensibles para el gobierno libertario. Diciembre de 2024 cerró con un 2,8% bajo el índice anterior, completando siete meses consecutivos de incrementos pese a un ajuste fiscal extremo y una política monetaria contractiva. La inflación acumulada entre diciembre de 2023 y el mismo mes de 2025 fue del 259%, y el cambio metodológico podría elevar esas cifras retroactivamente. Con la renuncia de Lavagna y la proximidad del primer IPC bajo el nuevo sistema, se abre un interrogante sobre quién conducirá el INDEC en este momento crítico y cómo impactará el nuevo índice en la narrativa oficial sobre la economía argentina.




