Dejarlo todo para «vivir viajando»

Lule y Fabio dos profesores que los dejaron todo para viajar llevando juegos lúdicos y deportivas como una forma de inclusión y participación social.
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Una combi de Volkswagen, que por momentos se transforma en una vivienda. Es la encargada de llevarlos a distintas partes del país. En su interior Lule y Fabio recorren centros comunitarios, escuelas y plazas llevando juegos y actividades deportivas para fomentar la inclusión y participación social.

La idea es crear un espacio de encuentro donde participan personas con y sin discapacidad, la excusa de fomentar el encuentro de seres humanos más allá del género, de las edades y del contexto. A este proyecto se lo llamó “Mil Vueltas” con el desafío de fomentar la participación  en los juegos y los deportes no convencionales. 

“Nos empezaron a invitar de diferentes instituciones, el municipio de Escobar nos ha invitado a dar una charla en su momento. Esas invitaciones fueron haciendo que nos empecemos a mover cada vez un poco más y de allí surgió la idea de tener un vehículo, así llegó la combi y nos empezamos a mover por distintos lugares”, explica Fabio. Con la idea en mente de vivir viajando nace “La Puente Lúdica de Mil Vueltas”. 

La idea de vivir viajando.
Lule y Fabio son profesores de Educación Física, tenían un trabajo fijo en el partido de Escobar, provincia de Buenos Aires. Un día decidieron salir de su zona de confort, organizaron la combi para poder cocinar y salieron a la ruta. “Al principio teníamos mucho miedo, de esto de no bañarse todos los días, pero al final no nos resulta difícil porque siempre se ofrece la gente y si no buscamos la manera de solucionarlo”, explicó Lule compañera de Fabio. 

Ambos sostienen que salieron a aprender no solo de las instituciones  y de los demás educadores, si no también de otros viajeros que quedan sorprendidos al conocer el proyecto de la Puente Lúdica.  Reconocen que no todo es “color de rosa”, pero la experiencia es linda a pesar del trabajo que les lleva para poder sostenerse y sostener la idea. “La gente te brinda todo, más cuando te ven con un proyecto de estas características”

El recorrido inició en marzo del 2020, a los días el país se frenó a causa de la pandemia, para ese momento nuestros viajeros aprovecharon para el tiempo para profundizar el proyecto de los  juegos lúdicos, cuando llegó el verano encontraron trabajo en una colonia de vacaciones y esto les permitió encarar el 2021.

La Puente Lúdica de Mil Vueltas se financia mediante ferias con la venta de juegos lúdicos artesanales y aportes que puedan hacer las instituciones. “Llegamos a un lugar y cargamos nafta y sabemos que no tenemos más, entonces hacemos una feria y así seguimos”, nos expone Lule. La idea de realizar una bitácora del viaje y de las experiencias, también apunta a generar un ingreso que les permita continuar con el proyecto, que ya tiene una primera edición de 100 tomos que se ofrecerá en los diferentes puntos que visiten y por las redes sociales. 

El designio ya está en marcha, hoy están buscando en Paraná los primeros 100 libros que relatan lo aprendido en estos primeros siete meses de viaje. La intención es llegar a todo el país y completar la experiencia con una bitácora que relate todo recorrido. Para cuando esto termine, el sueño de Lule y Fabio es iniciar una nueva aventura lúdica en algún país. 

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