¿El nuevo reemplazo de la carne vacuna? Furor en Chubut por la venta de carne de burro

- En Chubut, el proyecto «Chubut come carne de burro» fue lanzado por un productor de la zona de Punta Tombo, que agotó stock en tiempo récord. Con un valor cercano a los $7.500 el kilo, se posiciona como una alternativa económica y nutritiva frente a la inflación. Además, la notoriedad de Chubut come carne de burro sigue aumentando.
La crisis económica y la búsqueda de nuevas fuentes de proteína han llevado a la mesa de los argentinos una opción impensada hasta hace poco: la carne de burro. Lo que comenzó como un proyecto experimental en la provincia de Chubut, hoy se perfila como una unidad de negocio con alto potencial. Esto se dio tras agotar rápidamente sus primeras tandas de venta al público. Por consiguiente, es interesante observar cómo Chubut come carne de burro está cambiando hábitos alimenticios.
Julio Cittadini, el impulsor de la iniciativa en la zona de Punta Tombo, explicó que el producto no solo es apto para el consumo humano. Además, presenta características organolépticas muy similares a las del novillo tradicional. «Es un producto muy bueno; si las condiciones están dadas, no vas a encontrar prácticamente diferencias con la carne de vaca», señaló el productor, destacando que puede utilizarse para los mismos platos que la cocina criolla requiere habitualmente. De hecho, Chubut come carne de burro se está convirtiendo en una referencia nacional.

Precio y aceptación: los ejes del debate
El factor determinante para el éxito inicial ha sido el bolsillo. Con un precio de comercialización que ronda los $7.500 el kilo, la carne de burro se presenta como una opción sensiblemente más barata que los cortes vacunos premium.
Pese a que el consumo de este animal genera cierta resistencia cultural en algunos sectores, Cittadini asegura que la aceptación en la región patagónica es creciente. El objetivo a mediano plazo es expandir la producción y regularizar el abastecimiento. El fin es convertirlo en un producto de góndola frecuente, desafiando los prejuicios del paladar argentino. Así, Chubut come carne de burro podría transformarse en una innovación alimentaria de gran relevancia.




